La
megalopolis más cosmopolita, es fuente de inspiración y atracción de
escritores, cineastas y turistas «Nueva York…, la irresistible capital del
cheque», escribió Rubén Dario. La ciudad de los rascacielos, de las oportunidades
y también de las miserias. La ciudad de los barrios, de las calles numeradas,
de los clubes de jazz, de los edificios que «pugnan entre ellos, como quien
dice a codazos, para abrirse camino hacia el cielo. Es una urbe apretada,
encogida sobre sí misma como una colmena, pero en su caso desdeñosa del orden.
Parece que quiere atrapar el espacio para hacerlo suyo», escribe Javier Reverte
en su lúcido, magnífico, y sagaz libro de viaje sobre la ciudad New York, New
York (Plaza & Janes).
Una lectura
recuperada que sirve a la perfección para estos momento torvos y llenos de
incertidumbres, en los que poder viajar ya no será como antes, y sobre todo,
¿cuándo podremos volver a hacerlo con normalidad? Un texto absorbente en el que
Reverte te lleva de la mano a visitar como un ciudadano más, las calles de la
gran urbe: Times Square, Upper East Side, Midtown East, Greenwich Village,
Lower East Side, Broadway, el puente de Brooklyn, etc… A ritmo de los clubes
nocturnos de jazz, Reverte se sumerge durante tres meses en el modo de vida
neoyorkino, describiendo la ciudad y dotándola de sentido para él y para los
que la viven a diario.
Reverte
ofrece reflexiones muy interesantes y descriptivas sobre esta «ciudad que
hubiera crecido sin que sus arquitectos mirasen hacia los lados para buscar una
forma de armonía […] La ausencia de un estilo de la ciudad ha quedado fijado,
precisamente, en la ausencia de un estilo y que la armonías neoyorkinas residen
en su falta de armonía. Nueva York muestra hasta qué punto puede llegar a
exhibir una indudable elegancia.»
Es una urbe
que está en constante movimiento, que parece que está sin terminar. La ciudad
que nunca duerme. Ella es un cambio en si misma, todo cambia en una urbe que no
parece que sea exclusiva de América, sino que le pertenece al mundo. Un mundo
del que se siente su núcleo vital y es eje vertebrado de la cultura y sociedad
occidental. Fuente de inspiración para contar el tiempo y la construcción
simbólica que depende de las culturas de las que está hecha, desde que en el
siglo XIX, la inmigración y el desarrollo transformaron una ciudad símbolo del
diseño, de la cultura, y como no, del capitalismo.
Fuente https://abcblogs.abc.es/fahrenheit-451/libros/nueva-york-el-orden-del-caos.html




0 Comentarios